Taormina es la postal más conocida de Sicilia, y sostiene su fama: el teatro griego asomado al mar Jónico, los jardines, los hoteles históricos. Es la base clásica de la costa oriental, con buena disponibilidad de cinco estrellas y espacios para eventos.
Detrás está el Etna, que cambia el tono del programa: excursiones a los cráteres, bodegas en la vertiente norte, coladas de lava y paisajes que no se parecen a nada más en la isla. Las dos cosas juntas funcionan bien para incentivos y grupos pequeños.
